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  • Localización empresarial: cómo adaptan su contenido las grandes empresas

    52 minutes

    Una empresa que opere en cinco países puede abarcar el trabajo de traducción. Sin embargo, si añadimos quince mercados más, el problema deja de ser de traducción, para convertirse en un reto operativo: cada mes se gestionan cientos de miles de palabras en docenas de idiomas de contenido relacionado con marketing, aspectos jurídicos, productos, recursos humanos y cumplimiento normativo, todo ello de forma simultánea, sin margen para mantener las cadenas de correos electrónicos y las hojas de cálculo que funcionaban cuando el equipo era más reducido.

    La localización empresarial es lo que debe establecerse cuando las solicitudes de traducción puntuales dejan de ser manejables.

    Trabajamos con organizaciones internacionales en programas de localización desde 1989. El patrón que hemos observado una y otra vez es el siguiente: las empresas que abordan la localización como un programa estructurado y no como una lista de solicitudes individuales son las que acceden con mayor rapidez a nuevos mercados, mantienen la coherencia de la marca en todas las regiones y evitan los incumplimientos normativos derivados de unas operaciones lingüísticas descoordinadas. Además, son también las empresas que esperan a que surja algún problema para adaptar su modelo de regulación.

    Esta guía explica lo que la localización empresarial implica realmente, por qué requiere un planteamiento diferente de la traducción estándar y cómo es un programa que funciona a gran escala.

    ¿Qué es la localización empresarial?

    La localización empresarial es la adaptación sistemática del contenido, los productos y la comunicación de una empresa a múltiples mercados, a una escala que exige programas exclusivos, una infraestructura tecnológica y estructuras de gobernanza que permitan su gestión efectiva.

    Va mucho más allá de traducir un texto. Localizar correctamente un producto o elemento de contenido implica adaptarlo a las expectativas lingüísticas, culturales, jurídicas y técnicas de cada mercado objetivo. Así, existen cuatro requisitos de adaptación diferentes y estos no siempre apuntan en la misma dirección.

    Localización empresarial frente a traducción estándar: la diferencia de alcance

    Un proyecto de traducción tiene un punto final concreto, mientras que la localización empresarial, no.

    La traducción estándar es reactiva: alguien crea un contenido, otra persona solicita una traducción y alguien entrega un archivo. La localización empresarial es la infraestructura que permite que el ciclo funcione de forma continuada, con grandes volúmenes, en docenas de idiomas, con una calidad uniforme y con reglas definidas en cada paso.

    El alcance implica cambios más allá del número de archivos: modifica el perfil de riesgo de cada decisión lingüística que toma la organización. Un correo electrónico de marketing traducido incorrectamente puede llevar a una situación embarazosa, pero una incoherencia terminológica en una presentación normativa en doce mercados es un error de calidad con consecuencias cuantificables. El mismo tipo de error tendrá una importancia completamente diferente en función de dónde se produzca dentro de la organización.

    ¿Qué abarca la localización empresarial? Tipos de contenido, canales y mercados

    En una empresa consolidada, la localización lo abarca prácticamente todo:

    • marketing y contenido de marca: sitios web, campañas, vídeo, correo electrónico y redes sociales
    • contenido del producto: cadenas de IU, notas de versión, documentación de ayuda y manuales del usuario
    • área jurídica y de calidad: contratos, declaraciones normativas, términos y condiciones, políticas de privacidad
    • comunicaciones internas: materiales de RR. HH., contenido de formación, documentos de políticas corporativas
    • área normativa y de PI: solicitudes de patentes, documentación de ensayos clínicos, registros de productos

    El reto consiste en que estos tipos de contenido presentan unos requisitos de calidad, frecuencias de actualización y perfiles de riesgo muy dispares. Una nota de prensa y la etiqueta de un fármaco implican unos procesos completamente diferentes. Los programas que aplican el mismo planteamiento a todo tienden a tener un diseño demasiado complejo o a presentar deficiencias de seguridad.

    Por qué la localización empresarial requiere un planteamiento diferente

    Volumen y velocidad: gestión de miles de activos de contenido en distintos idiomas

    Una gran organización puede generar cientos de miles de palabras de contenido nuevo en un solo mes: campañas de marketing, actualizaciones de productos, presentaciones ante las autoridades reguladoras, cambios en las políticas internas, etc., todo ello avanzando a ritmos dispares y con necesidad de traducción.

    Ante estos volúmenes, los procesos manuales colapsan. Sin flujos de trabajo de recepción, reglas de distribución y procesos de automatización bien definidos, los retrasos se acumulan, los plazos se incumplen y los equipos empiezan a distribuir el contenido al margen de los canales oficiales para agilizar el proceso. En este punto, la calidad y la coherencia se vienen abajo.

    Coherencia terminológica y de marca en más de 20 mercados

    Cada nombre de producto, descripción de función y mensaje de marca es una decisión terminológica. Si estas decisiones no se centralizan, distintos traductores tomarán decisiones diferentes en distintos mercados. El mismo producto acabará teniendo una descripción distinta en alemán, francés y japonés. Los usuarios se dan cuenta y la percepción de la marca sufre las consecuencias.

    Esto no es un problema de calidad de la traducción, sino un problema de diseño del programa. Para resolverlo, se necesitan memorias de traducción, bases de datos terminológicas reguladas y controles de calidad que garanticen la coherencia en todos los tipos de contenido y la intervención de cada proveedor en el trabajo.

    Requisitos normativos y de cumplimiento distintos en cada jurisdicción

    Las compañías farmacéuticas, los fabricantes de productos sanitarios, las entidades financieras y las marcas de alimentación están sujetas a marcos normativos que especifican no solo lo que debe traducirse, sino cómo y con arreglo a qué certificaciones.

    Estos requisitos difieren en los distintos países. Una traducción que cumpla los requisitos de la UE puede necesitar un formato o nivel de certificación diferente en Japón, Brasil o EE. UU. Los programas empresariales deben realizar un seguimiento de esos requisitos a nivel de mercado y canalizar el contenido hacia los recursos especializados adecuados. Esto no puede gestionarse a última hora.

    Complejidad organizativa: equipos, departamentos y redes de proveedores

    La localización empresarial implica a responsables de contenido de distintos departamentos, procesos de aprobación que abarcan a los equipos jurídico, de marketing y de producto, sistemas informáticos que deben integrarse con los flujos de trabajo de traducción y, por lo general, una combinación de personal interno, socios externos y especialistas en el mercado local.

    Sin una regulación, esta complejidad genera complicaciones. El trabajo se duplica. Se pierden entregas. Los procesos de aprobación se convierten en soluciones alternativas informales. El diseño organizativo del programa es tan importante como la tecnología que hace que funcione.

    Componentes esenciales de un programa de localización empresarial

    Alcance del contenido, priorización y estrategia de localización

    No todo debe localizarse en cada idioma. La primera tarea de una estrategia de localización consiste en determinar qué debe localizarse.

    Para ello, se empieza con una auditoría del contenido: qué hay, qué se encuentra en producción, que es lo que genera resultados comerciales reales en cada mercado. A continuación, un marco de priorización define qué tipos de contenido requieren una traducción humana completa, cuáles pueden traducirse automáticamente con posedición, cuáles se adaptarán a partir de una versión del mercado de origen y cuáles no necesitan localización en absoluto.

    Este marco deberá revisarse de forma periódica. Las prioridades en materia de contenidos cambian a medida que los mercados se consolidan y las estrategias evolucionan. Los programas que lo aplican una vez y no vuelven a revisarlo se estarán basando siempre en prioridades obsoletas.

    Sistemas de gestión de traducciones y automatización del flujo de trabajo

    Un sistema de gestión de traducciones (TMS) es la columna vertebral operativa de cualquier programa de localización empresarial. Gestiona la recepción del contenido, su distribución, el seguimiento de estado y la integración con los sistemas de publicación posteriores.

    En un programa bien configurado, un TMS se conecta directamente con el CMS, la plataforma del producto y la biblioteca de activos digitales. El contenido nuevo se detecta de forma automática, se distribuye sobre la base de reglas predefinidas y se devuelve al sistema de origen cuando la traducción está finalizada, sin necesariamente tener que gestionarlo todo a mano.

    La alternativa es que los coordinadores dediquen la mayor parte de su tiempo a la logística, en lugar de a gestionar el programa. La carga administrativa es real y se agrava a medida que aumenta el volumen de contenido.

    Traducción humana, traducción automática, traducción mediante IA y modelos híbridos

    No hay un único método de traducción adecuado para todo el contenido. La elección dependerá del tipo de contenido, los requisitos de calidad, la combinación lingüística y el tiempo disponible.

    El contenido de alto riesgo, los documentos jurídicos, el material regulado y las comunicaciones ejecutivas necesitan traducción humana a cargo de especialistas en la materia. El coste de un error es demasiado alto para aplicar otro método.

    La traducción automática con posedición humana funciona bien para contenido de gran volumen cuando la traducción humana no resulta asequible, pero la calidad sigue siendo relevante: documentación del producto, materiales de referencia o comunicaciones internas.

    Una arquitectura adecuada asocia los tipos de contenido a los métodos de traducción correspondientes y establece un aseguramiento de la calidad acorde con el resultado de cada uno de ellos. Los programas que aplican un único método de forma generalizada bien destinan un presupuesto excesivo a contenido de bajo riesgo, bien un presupuesto insuficiente a contenido de alto riesgo o bien ambas cosas.

    Gestión terminológica y memorias de traducción a gran escala

    Hay dos recursos que hacen que la localización empresarial sea más eficiente y coherente a lo largo del tiempo: las memorias de traducción y las bases de datos terminológicas.

    Una memoria de traducción almacena todos los segmentos traducidos. Cuando un contenido igual o similar vuelve a aparecer se propone de manera automática la traducción existente. Con el paso del tiempo, las tasas de reutilización crecen y el coste de cada actualización de contenido disminuye.

    Una base de datos terminológica define cómo deben traducirse en cada idioma distintos términos, nombres de marcas, funciones de productos o conceptos técnicos específicos. Impide que diferentes traductores tomen decisiones distintas para el mismo término y garantiza la coherencia de las decisiones tomadas una vez en todo el contenido que se produzca con posterioridad.

    Estos activos pertenecen al cliente y los programas en los que se alojan dentro de la plataforma de un cliente establecen una dependencia estructural que aumenta los costes de un cambio de manera significativa. Los datos terminológicos deben admitir su portabilidad y transferencia completa.

    Marcos de aseguramiento de la calidad para programas de gran volumen

    A escala empresarial, el aseguramiento de la calidad (QA) no es el paso de revisión final. Se trata de un sistema integrado en el flujo de trabajo en varios aspectos: comprobaciones automáticas de formato y terminología, revisión lingüística a cargo de traductores cualificados, validación por parte de expertos en la materia para contenidos técnicos y regulados, y revisión en el nivel de mercado cuando la sensibilidad cultural es importante.

    Una nota de prensa requiere un QA distinto al de la etiqueta de un medicamento, y una cadena de interfaz de usuario precisa un QA distinto al de un informe de accionistas. Los programas que definen de manera explícita los niveles de QA y distribuyen el contenido en consecuencia obtienen resultados coherentes; los programas que aplican el mismo proceso de revisión a todos los tipos de contenido someten el material de bajo riesgo a un procesamiento excesivo y pasan por alto errores en las presentaciones de alto riesgo.

    Diseñamos marcos de calidad para cada programa que desarrollamos, asignando los requisitos de QA a las categorías de contenido respectivas antes de traducir la primera palabra.

    Localización empresarial por tipo de contenido

    Localización de sitios web y marketing digital

    El contenido digital evoluciona con rapidez y la localización debe seguirle el ritmo. Los lanzamientos de campañas, los anuncios de productos y el contenido impulsado por SEO presentan unos plazos de entrega estrictos. La coherencia del formato es importante: formatos de fecha, divisas, unidades de medida y maquetación en idiomas que se alargan considerablemente al traducirlos.

    Este es también el tipo de contenido en el que la adaptación cultural es más relevante. Una traducción lingüísticamente precisa del programa de una campaña puede no dar en el blanco si las referencias de base o los apelativos emocionales no encuentran un equivalente en el mercado objetivo.

    Documentación del producto y contenido técnico

    Los manuales de usuario, guías de instalación, documentación de API y notas de versión requieren un uso preciso de la terminología. Un error de traducción en unas instrucciones de seguridad no es un problema de calidad, sino un riesgo de responsabilidad del producto.

    La documentación técnica también genera un alto volumen a gran velocidad, lo que encaja de forma natural con la traducción automática con posedición a cargo de especialistas técnicos. La clave es utilizar motores de TA que han sido entrenados o personalizados para el ámbito técnico correspondiente.

    Documentación jurídica, normativa y de cumplimiento

    Estos ámbitos son los que imponen los requisitos de calidad más estrictos y en los que un error sale más caro. Los contratos, las declaraciones normativas, la documentación de cumplimiento normativo y los términos y condiciones suelen requerir traducción jurada y traductores con conocimientos jurídicos especializados en la jurisdicción de destino.

    Si bien el volumen es menor que en el caso del contenido de marketing o del producto, el perfil de riesgo es significativamente superior. Esta es la categoría de contenido en la que reducir la inversión en calidad tiene más probabilidades de acarrear consecuencias costosas a largo plazo.

    Comunicaciones internas y contenido de RR. HH. entre oficinas internacionales

    Las empresas suelen subestimar el coste de no localizar las comunicaciones internas. Para que los documentos de políticas internas, las guías de beneficios, el material de formación y las comunicaciones de la dirección sean efectivas deben llegar al personal en su propio idioma.

    En caso contrario, surgen deficiencias de cumplimiento, así como una aplicación incoherente de las políticas en los distintos mercados, y el personal se enfrentará a problemas que el departamento de RR. HH. tendrá que gestionar por su cuenta. El coste de localización previa suele ser mucho menor que el que no hacerlo implica más adelante.

    Software, IU y localización de productos

    La localización de software es una disciplina en sí misma. Las cadenas de IU, los mensajes de error, los flujos de incorporación y las entradas en las tiendas de aplicaciones presentan una serie de limitaciones técnicas: límites de caracteres, marcadores de posición variables, requisitos para idiomas que se escriben de derecha a izquierda y dependencias contextuales que hacen que la traducción sea más compleja de lo que parece.

    Para este tipo de contenido se requieren traductores con experiencia en localización de software, procesos de QA que comprueben las traducciones en el contexto real del producto y la integración con los procesos de desarrollo para que la traducción no se convierta en un cuello de botella en el momento del lanzamiento.

    Cómo construir una estrategia de localización empresarial

    Empezar con una auditoría de contenidos y una priorización por mercados

    Hay dos cuestiones que estructuran la estrategia: cuál es mi contenido y qué mercados son los más importantes.

    La auditoría de contenido permite determinar el estado actual: qué hay, en qué formatos, qué equipos lo gestionan y cada cuándo se actualiza. La priorización por mercados clasifica los idiomas de destino por valor comercial: potencial de beneficios, obligación normativa, importancia estratégica y presión competitiva.

    Estos dos aspectos definen el punto de partida, qué elementos automatizar y qué debe respaldar la infraestructura tecnológica.

    Elegir entre modelos internos, externalizados e híbridos

    Aquí no hay una única respuesta correcta. Los equipos de localización internos proporcionan control, conocimiento institucional y una coordinación estrecha con los procesos de producto y marketing. Sin embargo, también implican costes fijos y límites de capacidad que se convierten en un problema cuando se producen picos de volumen.

    La externalización a un socio de inteligencia lingüística ofrece flexibilidad, competencia especializada en distintas combinaciones de idiomas y tipos de contenido, así como acceso a la tecnología sin necesidad de desarrollarla ni de mantenerla por sí mismo. Aquí, el riesgo está en elegir a un socio que genere dependencia en lugar de capacidades.

    La mayoría de los programas consolidados se sitúan en un punto intermedio: el personal interno gestiona la estrategia y las relaciones con los proveedores, y los proveedores externos se ocupan de gestionar el volumen de trabajo. Que ese modelo híbrido funcione o no dependerá de que se regule correctamente.

    Elegir la tecnología: plataformas, integraciones y el riesgo de dependencia de un proveedor

    Las decisiones tecnológicas tomadas en el inicio de un programa no son fáciles de deshacer. El TMS, los motores de TA, las herramientas de estimación de la calidad y la integración en sistemas de contenido deben estar interconectados y escogerse con vistas a cómo será el programa en un plazo de cinco años, y no solo basándose en las necesidades actuales.

    El riesgo de depender de un proveedor es real. Si un proveedor tecnológico también ofrece servicios de traducción, datos del cliente, memorias de traducción y bases de datos terminológicas, los activos lingüísticos pueden quedar integrados en la plataforma del proveedor. Los costes de cambiar de entorno no son simplemente comerciales. Es posible que los datos no puedan transferirse de forma limpia.

    En Seprotec, adoptamos un planteamiento neutral en cuanto a la tecnología. Evaluamos e integramos las plataformas más adecuadas de acuerdo con la infraestructura del cliente, sin vincular los activos lingüísticos a un sistema cerrado. Los datos del cliente permanecen en manos del cliente.

    Gobernanza: responsabilidad del flujo de trabajo, procesos de aprobación y controles de calidad

    Los programas que carecen de una estructura de gobernanza acaban degradándose. Los equipos desvían el contenido fuera de las vías oficiales para actuar más deprisa. Los procesos de aprobación se convierten en soluciones alternativas informales. Las decisiones terminológicas las toman traductores individuales, en lugar de expertos en la materia. Las incoherencias de calidad se acumulan hasta que se produce un problema que sale caro.

    La gobernanza no tiene por qué ser engorrosa. Debe definir quién es el responsable del programa, quién aprueba las decisiones terminológicas, qué ocurre cuando surge una controversia sobre la calidad, cómo se incorporan los nuevos tipos de contenido y cómo se evalúa el rendimiento de los proveedores. Esta estructura, establecida desde el principio, es lo que impide la degradación.

    La tecnología y la competencia humana en la localización empresarial

    Cuándo permite la traducción automática acelerar los resultados y cuándo supone un riesgo

    El rendimiento de la TA ha mejorado de manera significativa. En los tipos de contenido y las combinaciones de idiomas adecuados genera unos resultados que requieren una mínima intervención de posedición. En el caso de contenidos de gran volumen y bajo riesgo, permite reducir considerablemente el tiempo de comercialización y los costes.

    Sin embargo, el rendimiento varía, y lo hace más de lo que la mayoría de compradores cree. La combinación de idiomas, las particularidades del sector, la calidad de los datos de entrenamiento y el grado de personalización con la terminología y las memorias de traducción del cliente influyen de manera determinante en el resultado final. Un motor que funcione bien con textos generales del inglés al español puede ofrecer unos resultados deficientes con contenido técnico del alemán al japonés relativo a un ámbito normativo específico.

    Los programas que utilizan la traducción automática de manera correcta saben exactamente qué tipos de contenido y qué combinaciones de idiomas son adecuados y cuáles no. Y los diseñan en consecuencia.

    Entornos de IA privados frente a herramientas de TA públicas: el problema de la soberanía de los datos

    Cuando las organizaciones utilizan herramientas públicas de TA o traducción mediante IA exponen su contenido a esas plataformas. Algunas utilizan el contenido enviado para entrenar sus modelos. Esto significa que los contratos confidenciales, los documentos estratégicos internos, las especificaciones de productos aún no publicadas y los datos técnicos exclusivos pueden convertirse en material de entrenamiento para sistemas a disposición de los competidores.

    seprotec.ai opera en un entorno privado cerrado. El contenido de los clientes permanece en una infraestructura segura y controlada. Nada de lo que se envía a nuestra plataforma se utiliza para entrenar modelos externos. Para las organizaciones que manejan información comercial sensible, contenido regulado o propiedad intelectual, esto no es una característica opcional, sino un requisito.

    Colaboraciones con un planteamiento neutral en cuanto a la tecnología y por qué protegen la flexibilidad a largo plazo

    Un socio vinculado a un único motor de TA o a una única plataforma TMS se encuentra en una situación de conflicto de intereses. Su recomendación no es independiente. Sus tarifas están vinculadas a su plataforma. Y, si aparece una solución mejor, no tendrán ningún interés en sugerirla.

    Nosotros analizamos de forma periódica el panorama de los motores de traducción basados en IA y seleccionamos el que ofrece el mejor rendimiento para cada combinación de idiomas y ámbito temático. No existe dependencia financiera respecto a ningún proveedor en concreto. Esta independencia es lo que garantiza que nuestros clientes trabajen con la mejor tecnología disponible, en lugar de con una con la que su socio ya se haya comprometido.

    En Seprotec, coordinamos modelos de IA a lo largo del flujo de trabajo de traducción, asignando el motor adecuado al tipo de contenido correcto, aplicando evaluaciones de calidad para distribuir los segmentos de forma adecuada e incorporando competencia humana cuando el riesgo es más elevado. Así es como funciona realmente la coordinación lingüística mediante IA en un entorno de localización en producción.

    Cómo abordamos la localización empresarial en Seprotec

    Trabajamos como Language Intelligence Partner, lo que significa que diseñamos la arquitectura del programa, no nos limitamos a ejecutar proyectos.

    En el caso de clientes empresariales, esto suele abarcar el alcance y la priorización de los contenidos, la selección e integración del TMS, la evaluación y personalización del motor de TA, la regulación de las bases de datos terminológicas y las memorias de traducción, el diseño del marco de calidad y la gestión continua del programa.

    La empresa farmacéutica internacional que redujo su gasto en traducción en un 28 % tras centralizar sus operaciones de localización con nosotros no logró ese ahorro negociando tarifas por palabra más bajas.  El ahorro se obtuvo de la eliminación de ineficiencias ligadas a un programa fragmentado y mal regulado. La intervención se produjo en el diseño.

    Cómo medir el rendimiento de la localización empresarial

    Coste por palabra, coste por combinación lingüística y coste total del programa

    El coste por palabra recibe una atención desproporcionada en las negociaciones sobre el presupuesto de localización, a pesar de que no es el indicador adecuado que debe optimizarse a nivel de programa.

    Lo determinante es el coste total del programa: los gastos generales de gestión del proyecto, las medidas para garantizar la calidad, el trabajo adicional derivado de la falta de coherencia terminológica y el incumplimiento de los plazos de lanzamiento. Por norma general, un programa con unas tarifas por palabra bajas y una regulación deficiente acabará costando más que un programa bien estructurado con tarifas por unidad más elevadas.

    Calculamos el coste total del programa con los clientes empresariales como parte del proyecto de diseño del programa. Según nuestra experiencia, este ejercicio cambia la perspectiva desde la que se evalúa la inversión en localización.

    Tiempo de comercialización por tipo de contenido e idioma

    Este es el parámetro que guarda una relación más directa con los ingresos. El coste de que el lanzamiento de un producto se retrase dos semanas en un mercado clave porque la traducción no se incluyó en la trayectoria crítica es real, aunque nunca se refleje en ninguna partida presupuestaria dedicada a la localización.

    Los programas consolidados definen los plazos de entrega en función del tipo de contenido y el idioma, e integran la traducción en el calendario de desarrollo del producto. La traducción deja de ser un escollo de última hora en la semana de lanzamiento.

    Métricas de calidad: tasas de error y ciclos de revisión

    Para que las mediciones sean fiables es necesario contar con unas normas fiables. Los marcos de clasificación de errores, como el MQM (Multidimensional Quality Metrics), proporcionan a los programas un lenguaje común para evaluar la calidad de una traducción entre distintos proveedores, tipos de contenido y combinaciones de idiomas.

    El seguimiento de las tasas de error y los ciclos de revisión a lo largo del tiempo pone de manifiesto problemas sistémicos: combinaciones de idiomas en los que el motor de TA no ofrece el rendimiento esperado, categorías de contenido que requieren un proceso de QA más riguroso y relaciones con proveedores cuyos resultados no cumplen con los estándares.

    Impacto empresarial: penetración en el mercado, conversión e ingresos por idioma

    El indicador definitivo es el rendimiento empresarial por mercado: tasas de conversión por versión lingüística, ingresos por región y satisfacción de los clientes en todos los mercados.

    Estas cifras vinculan la inversión en localización con los resultados empresariales. Además, son las que proporcionan a los equipos de localización los argumentos necesarios para justificar la inversión en el programa ante la dirección.

    Preguntas de los equipos empresariales sobre la localización

    ¿Cuánto cuesta la localización empresarial?

    El coste del programa varía demasiado como para ofrecer una cifra genérica que sirva de utilidad. Depende del volumen de contenido, del número de idiomas, de la complejidad del contenido y del grado de automatización que se aplique. Una pregunta más pertinente sería: ¿cuánto cuesta realmente en total el programa actual, incluyendo todos los gastos generales que no se reflejan en la factura de traducción? ¿Y cuánto cuesta un fracaso en la entrada a un mercado o un error de cumplimiento normativo debido a una mala localización?

    ¿Cuál es la diferencia entre localización y traducción?

    La traducción convierte un texto de un idioma a otro. La localización adapta el contenido a un mercado objetivo específico: texto, imágenes, maquetación, formatos, referencias culturales y experiencia del usuario. La traducción es un componente de la localización.

    En especial, en el caso del contenido de marketing, la diferencia es notoria. Una campaña publicitaria traducida puede ser correcta a nivel lingüístico, pero ineficaz a nivel cultural. Una versión localizada se adapta culturalmente a los valores y expectativas del público objetivo.

    ¿Cómo puede gestionarse la localización entre distintos departamentos?

    Lo ideal es empezar estableciendo claramente quién es el responsable: un equipo o una función central encargada del programa, con interfaces definidas con cada departamento que produzca contenido.

    El programa define el proceso de recepción, las normas de priorización, los estándares de calidad por tipo de contenido y el procedimiento de escalado en caso de controversia. Sin esa estructura, cada departamento gestiona la localización de forma independiente, lo que da lugar a incoherencias, duplicación de esfuerzos y una gestión poco eficiente de los costes.

    ¿Qué hace una empresa de localización para clientes empresariales?

    A nivel empresarial, el trabajo consiste en el diseño de programas, no en la entrega de archivos: integración tecnológica, evaluación y personalización de motores de TA, desarrollo de marcos de calidad, regulación de bases de datos terminológicas y gestión continua del programa. El resultado esperado es una capacidad de localización operativa que se adapta al volumen de contenido de la organización y su presencia en el mercado.

    ¿Cómo empezamos a crear un programa de localización empresarial?

    Lo suyo es empezar por el alcance: qué contenido, qué mercados y qué requisitos de calidad por tipo de contenido. A partir de aquí, un equipo de diseño del programa define la arquitectura tecnológica, el modelo de gobernanza y la implantación por fases.

    Trabajamos con clientes en todas las fases de madurez del programa, desde organizaciones que están creando su primer departamento de localización propiamente dicho, hasta programas ya consolidados que necesitan un nuevo diseño a medida que se expanden a nuevos mercados. Póngase en contacto con nosotros y empecemos a hablar.

    Nota de transparencia
    En la elaboración de algunos de los contenidos publicados en este blog pueden utilizarse herramientas de inteligencia artificial como apoyo. Todos los contenidos son revisados, adaptados, verificados y aprobados por el equipo de Seprotec, que asume la responsabilidad editorial de su publicación.

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