Caso práctico: cómo Seprotec mejoró la eficiencia y redujo los costes de un bufete de abogados internacional
Ayudamos a un despacho de abogados internacional especializado en propiedad intelectual a gestionar sus complejas y variadas necesidades de traducción.
Seprotec consiguió reducir los gastos generales de gestión del cliente, optimizó los flujos de trabajo y redujo los costes en un 28 % al centralizar los servicios de traducción y asignar equipos especializados.
Gracias a ello, la empresa pudo concentrarse en su actividad principal.
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Objetivo
Reducir la carga administrativa y los costes derivados de gestionar grandes volúmenes de traducciones multilingües en materia de propiedad intelectual, garantizando al mismo tiempo una calidad uniforme, los conocimientos especializados necesarios y el cumplimiento de los requisitos locales para la presentación de solicitudes de patente.
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Reto
El cliente gestionaba documentación altamente especializada en materia de patentes, jurídica y técnica, con plazos muy ajustados.
A medida que aumentaba el volumen de traducciones, resultaba cada vez más costoso y complicado coordinar a los traductores y diseñadores autónomos.
El cliente necesitaba traductores especializados en propiedad intelectual, biotecnología, medicina, telecomunicaciones y otros campos técnicos que, al mismo tiempo, cumplieran unas estrictas normas terminológicas y de formato para las solicitudes de patente. -
Implementación
Seprotec desarrolló una solución personalizada de gestión integral de la traducción y actuó como proveedor único para todos los proyectos multilingües.
Se asignaron equipos especializados en función del tema de que se tratara, se contrató a lingüistas expertos para dar respuesta a los cambios en las necesidades, se negociaron estructuras de precios competitivas para grandes volúmenes de traducciones y se aplicaron unos procesos rigurosos de revisión y recopilación de comentarios para garantizar la calidad y la coherencia terminológica en todos los proyectos. -
Resultado
La solución permitió reducir los gastos generales de gestión y optimizó el flujo de trabajo de traducción del cliente gracias a una mayor coherencia y a un mejor control de calidad.
El cliente logró reducir sus costes en un 28 %, optimizó sus recursos internos y pudo centrarse en sus actividades principales, en lugar de dedicarse a gestionar proyectos de traducción. El enfoque centralizado también permitió mejorar la eficiencia y la escalabilidad a medida que los volúmenes de traducción seguían aumentando.